Jordi Castro Defente

Barcelona, 1979. Licenciado en Economía por la Universidad de Barcelona. A los 29 años cambié Santa Coloma de Gramenet por Badalona. Trabajé en banca y, al quedarme sin empleo, pasé tres años buscando mis límites corriendo ultramaratones; o sea, huyendo de una depresión de esas que no figuran en ningún historial clínico.


Nadie me avisó de que me esperaba en la meta, con la dulzura propia de un brote psicótico, la discapacidad mental. Con los años, los problemas digestivos me impiden salir de mi barrio. ¿Y qué? Pues mi fortuna —entre los mil rincones donde, por suerte, la hallo— también está bajo mis dedos: escribiendo, riendo, llorando, soñando y, por descontado, creciendo sin edad.


Seres vivos de 15 a «muchísimos» años. Así son los narradores de estos dieciocho relatos que, para qué engañarnos, no inventan el chorizo con Nutella.


Escritos de forma ágil para la muchachada y para quienes se les voltean las gafas con los microrrelatos del autor, son historias cotidianas, de amistad o de amor —ah, que no falte una pizca de drama; siempre vende—, con el humor como superglú —pega loca—.


Personajes reconocibles por intensos, inocentes, valientes, chiflados, tiernos o romeos. Se dice, se sabe, se comenta que «Crecimos sin edad» va dirigido a los corazones con patas.


Es uno de esos libros mal escritos, que va al grano —adornos, los de Navidad— y que ojalá haga remontar el vuelo a quienes más lo necesiten, siempre y cuando no se pilote autogiro u OVNI alguno.


Comprar Libro

Si resides en otro país, pincha aquí